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PATRICIO DE AZCARATE FLOREZ

Fue Coronel de Ingenieros del Ejercito de Tierra y miembro del Estado Mayor del Ejercito Popular. Era miembro del Partido Socialista y de la UGT primero en el sindicato de oficios varios y luego en el de la arquitectura e ingeniería del que fue cofundador.


Había luchado en África, primero como capitán y luego como comandante. Allí convivió con los generales que luego se sublevaron contra el gobierno de la República. En 1932 se acogió a la ley Azaña que permitía a los militares retirarse con buenas condiciones y trabajó como ingeniero civil su verdadera vocación. Fue colaborador de Blas Cabrera y del General Herrera con los que conservo la amistad toda la vida. Diseño entre otras la estructura de la nueva facultad de filosofía y letras en la ciudad universitaria de la Moncloa en Madrid.


Cuando estalló el golpe de estado se puso inmediatamente a disposición del ministerio de guerra donde fue nombrado Director General de fortificaciones y asumió la dirección de fortificaciones en el frente de Somosierra. Cuando se formó el ejército popular se incorporó a su estado mayor como Inspector General de Ingenieros con el grado de Coronel. En la batalla del Ebro, la última gran ofensiva del ejército popular, dirigió la construcción de los pontones que permitieron a las tropas republicanas cruzar el río.


Abandonó España con el resto del Estado Mayor en febrero de 1939 cuando se dio la orden de retirada, reencontrándose con Cruz en Perpiñán donde el agregado militar de la embajada francesa le expide un permiso de residencia para toda Francia, excepto los pirineos orientales, ademas debe vestir de civil y presentarse a la policía. Se instalan en París, y colabora con el servicio de evacuación de refugiados españoles (S.E.R.E). En septiembre de 1939 estalla la segunda guerra mundial. La situación de los refugiados españoles en Francia se hace cada día más difícil.


El 26 de febrero de 1940 gracias a un visado especial que sus compañeros de armas refugiados gestionan con el gobierno mexicano, Patricio y su mujer Cruz viajan hacia México vía Nueva York con otros 30 refugiados, con ellos viajan también sus hijos Luis y Teresa. Su hija Teresa los había alcanzado en París en julio de 1939 tras hacer la guerra como enfermera en el hospital militar internacional de Onteniente. Patricio busca trabajo en México y le rechazaban por viejo. Monto con otros refugiados, antiguos compañeros de armas, una empresa de ingeniería pero no supo adaptarse a las mordidas que regían las adjudicaciones del gobierno mexicano. Tras varios fracasos en 1948 se acogió a la oferta de trabajo de su hermano Justino, que había alcanzado una buena posición en Venezuela, y ahí trabajo como ingeniero y vivieron con relativo acomodo.


Hasta que la enfermedad de Cruz e imagino las ganas de estar más cerca de sus hijos, sus nietos y su patria al vislumbrar el final les empujó a trasladarse a Francia.


En marzo de 1942 puso su experiencia militar a disposición de la embajada soviética en Washington en una carta:


“Objeto de la carta: Obligación ineludible de todo antifascista luchar contra Hitler en la actividad en la que sea más eficaz. La guerra se resolverá en Europa y por tanto allí es donde hay que hacer el mayor esfuerzo y prestar la mayor ayuda y más concretamente en el frente soviético mientras no se establezca el frente occidental. Plena fe en la derrota de Hitler pero necesidad de obligación de tomar parte activa, que se acusa más para los españoles republicanos”.


En 1944 renunció a su trabajo de traductor para la oficina de información aliada en México en protesta por el apoyo a Franco manifestado por Churchill en un discurso, unas traducciones que representaban unos ingresos importantes para la economía familiar. Este es el texto de la carta de la renuncia:


“Para mi Franco y todo lo que representa es el mayor enemigo de España el que mayor daño la ha hecho y sigue haciéndolo y considero mi primer deber como español y como republicano seguir luchando hasta conseguir su derrocamiento y naturalmente no colaborar con aquellos organismos oficiales u oficiosos que dependan de gobiernos cuya política apoye o ayude a la dictadura fascista que sufre España pongo por lo tanto en su conocimiento que desde hoy renunció a la traducción de artículos en inglés que tan amablemente me han facilitado ustedes durante dos años y que sinceramente agradezco.”


Su vida como la de tantos hombres y mujeres que lo perdieron todo por defender la legalidad republicana merece ser recordada.


Su mujer Cruz falleció de parkinson y unos años más tarde Patricio fallece de cáncer en Madrid, que resultó ser su último viaje a España.